La Laguna reactualiza su antiguo Corpus ante miles de personas con el desfile ‘Diablos y Tarasca’
Más de 500 participantes devolvieron a las calles del casco histórico el universo simbólico, festivo y patrimonial de una de las celebraciones más importantes de la historia de la ciudad
Miles de personas acompañaron este jueves por las calles del casco histórico de La Laguna una nueva edición de ‘Diablos y Tarasca’, el gran desfile patrimonial que recupera y reinterpreta algunos de los elementos más emblemáticos del antiguo Corpus Christi lagunero, una de las manifestaciones festivas más relevantes que conoció la ciudad durante siglos.
Más de 500 participantes integraron una espectacular comitiva en la que convivieron gigantes y cabezudos, diabletes, gremios históricos, danzas rituales, caballitos de fuego, agrupaciones musicales, colectivos teatrales y figuras alegóricas como el Pelícano, el Águila, el Ave Fénix o la propia Tarasca, protagonista de una de las imágenes más esperadas y aplaudidas de la jornada.
Impulsado por las concejalías de Participación Ciudadana, Cultura, Patrimonio Histórico y Turismo y Comercio del Ayuntamiento de La Laguna, el desfile convirtió nuevamente las calles Herradores y La Carrera en un gran escenario cultural al aire libre, donde historia, tradición, patrimonio y participación ciudadana caminaron de la mano en una propuesta única en Canarias.
El concejal de Participación Ciudadana, Fran Hernández, destacó que “la respuesta de la ciudadanía ha sido extraordinaria. Miles de personas han acompañado este desfile y han demostrado que La Laguna siente como propio este patrimonio cultural. Lo que hemos vivido hoy es el resultado del trabajo colectivo de asociaciones, agrupaciones, entidades culturales y vecinos que han hecho posible que una parte fundamental de nuestra historia vuelva a ocupar las calles”.
Lejos de una recreación histórica convencional, ‘Diablos y Tarasca’ ofreció una reinterpretación libre y contemporánea del antiguo Corpus lagunero, recuperando parte del imaginario popular que acompañó durante siglos a esta celebración y acercándolo a la ciudadanía desde el lenguaje de la música, el teatro, la danza y las artes plásticas.
Por su parte, el concejal de Patrimonio Histórico, Adolfo Cordobés, señaló que “este proyecto se ha consolidado como una de las iniciativas más importantes de recuperación del patrimonio inmaterial que se desarrollan actualmente en Canarias. Recuperar el antiguo universo simbólico del Corpus significa devolver visibilidad a una parte esencial de la historia cultural de La Laguna”.
El concejal de Cultura, Adrián del Castillo, destacó que “pocas iniciativas consiguen reunir en un mismo espacio patrimonio, creación artística, tradición popular y participación ciudadana con la fuerza con la que lo hace ‘Diablos y Tarasca’. La respuesta del público confirma que la cultura vinculada a nuestras raíces sigue despertando un enorme interés”.
Asimismo, agradeció el trabajo realizado por todos los colectivos participantes y por las personas que durante meses han trabajado para hacer posible esta edición.
Por último, la concejala de Turismo y Comercio, Estefanía Díaz, valoró que “este desfile proyecta una imagen única de La Laguna, vinculada a su historia, a su patrimonio y a su identidad. Son propuestas como ésta las que permiten mostrar una ciudad diferente, auténtica y profundamente conectada con sus tradiciones”. Y añadió que“eventos de estas características enriquecen la experiencia de quienes visitan La Laguna y contribuyen a reforzar el posicionamiento de la ciudad como uno de los principales destinos culturales de Canarias”.
La propuesta contó nuevamente con la dirección artística de Benito Cabrera y con el asesoramiento histórico del catedrático Manuel Hernández, reuniendo a más de una docena de colectivos culturales, folclóricos, teatrales y musicales de distintos puntos de Canarias.
Con esta nueva edición de ‘Diablos y Tarasca’, La Laguna volvió a demostrar la vigencia de su patrimonio cultural y la capacidad de sus tradiciones para emocionar, sorprender y reunir a miles de personas en torno a una historia compartida que continúa viva en las calles de la ciudad.